Ya quedan pocas cerezas. Nos cuesta llenar las cajas y ya casi no vale la pena repasar los árboles.
Sólo nos quedan unas pocas que estaran en su punto óptimo en unos diez dias.
Está siendo una buena campaña y hemos cubierto todos los objetivos que teniamos marcados.
La gente está contenta y el trabajo se ha llevado a cabo de forma eficiente.
Tere y Maria José están satisfechas, que es lo que uno busca en cada cosa que hace.
Han puesto todo el cariño en que las cosas se hicieran de forma correcta.
Toda la familia se ha volcado y eso se ha acabado notando.
Tenemos un poco de pena pues es en campaña cuando más disfrutamos de nuestras cherritas.